Golpe estratégico
Con esta nueva generación la marca japonesa inicia una transformación
que busca ubicar a su mediano entre los líderes del segmento. Gran
espacio, buena calidad y equipamiento justo, son sus características.
Por: Augusto Brugo Marcó - Fotos: Macerlo Escayola
Sin lugar a duda, Honda es una de las marcas japonesas con mayor
prestigio en el universo automotriz.
Durante años ha sabido conquistar los corazones de sus usuarios
a fuerza de calidad y confiabilidad mecánica y seguramente
el Civic es uno de los artífices de la aceptación
que viene teniendo en el mercado local.
Hace un par de meses desembarcó, proveniente de Brasil, la
nueva generación del exitoso mediano y esta vez lo hace con
una puesta al día en lo referente al diseño, tecnología
y confort.
Este verdadero pilar de Honda llega para afianzar el éxito
que marcaron su antecesores y para ubicarse como uno de los referentes
de marca japonesa en el segmento de los medianos.
Poco tiempo después de su presentación comercial la
acogida del modelo fue muy buena, a tal punto que ya existe una
larga lista de espera para adquirir el nuevo modelo. El importador
local sostiene que hay unas 800 unidades prevendidas a enero de
2007. Hoy se ofrece en cuatro versiones (LX y EXS) con cajas manuales
o automáticas y un motor naftero de 140 caballos. Su objetivo
es atacar, principalmente, al Toyota Corolla y, también,
competir con el Volkswagen Vento, Peugeot 307 Sedán y Ford
Focus entre otros.
Imagen futurista
Borrón y cuenta nueva para el diseño de la
carrocería. El cambio es contundente si se lo compara con
su antecesor.
Este nuevo Civic creció a lo largo, alto y ancho, además
de haber incrementado su espacio interior que ya venía siendo
amplio.
La línea marca importantes modificaciones: capó, ópticas
puertas y cola se renovaron totalmente con un estilo moderno que,
inclusive, le imprime musculatura. Hay detalles que lo personalizan
como, por ejemplo, la ventana triangular que se forma en la base
de los parantes delanteros. También las llantas de 16 pulgadas
lo categorizan y marcan una brecha con los principales rivales que
utilizan de 15.
Aerodinámicamente está logrado ya que no se percibieron
molestos ruidos de viento, inclusive a altas velocidades. En resumen,
un diseño muy actual con un toque futurista que le brinda
una de las imágenes más modernas de su clase.
Grande por dentro
Es sabido que el Honda Civic es uno de los referentes en
cuanto a confort, espacio interior y calidad de terminación.
El aprovechamiento del lugar es uno de los puntos más destacados:
tiene capacidad para trasladar cómodamente hasta cinco pasajeros.
Las plazas traseras son bastante amplias y ayuda considerablemente
el piso plano que no interfiere sobre los pies de los ocupantes.
La posición de manejo es muy cómoda, con la butaca
bien cerca del piso y el volante correctamente dispuesto, ambos
regulables en altura. Tanto el respaldo como el cojín descansan
muy bien el cuerpo. En este aspecto, sólo se extraña
un comando eléctrico para los asientos. En cuanto a la ubicación
de los principales elementos de confort, todos se encuentran al
alcance de la mano y se percibe una buena calidad de construcción
en los plásticos, las perillas y los paneles.
Respecto del baúl, la capacidad es aceptable pero menor que
la de su competencia; el fabricante declara que puede alojar 341dm3,
el equivalente a un modelo hatchaback del mismo segmento e inclusive
inferior al de su antecesor que disponía de 402 dm3. Eso
sí, los respaldos traseros se abaten para ampliar el espacio.
Con respecto a la versión precedente, el instrumental también
recibió modificaciones. La información del tablero
es prácticamente la misma, pero el diseño presenta
una nueva filosofía.
Con un estilo muy futurista el tablero está dividido en dos
pisos. Arriba se encuentra el velocímetro digital con los
indicadores de nivel de combustible y temperatura del motor. Abajo,
el cuentarrevoluciones analógico que está acompañado
por varias luces testigo. Según la marca japonesa, este diseño
se resolvió luego de haber analizados los resultados de un
estudio ocular que sostiene que distrae menos la atención
del conductor. En la práctica, lleva un tiempo acostumbrarse
y el aro del volante puede llegar a obstruir parcialmente la visión
de una parte del tablero.
Otro elemento que también le da una ambientación moderna
es el volante con tres rayos y un diseño particular. El estéreo
reproduce radio, CD y MP3 y el climatizador es muy práctico
e intuitivo. Por su parte, la computadora de a bordo nos resultó
muy pequeña y algo incompleta; por ejemplo, no indica la
autonomía.
Motor rendidor
El propulsor es un cuatro cilindros naftero (no se ofrece
con motor diésel) de 1.798 cm3, un árbol de levas
a la cabeza, cuatro válvulas por cilindro y sistema de distribución
variable iVTEC. En líneas generales ofrece buen rendimiento,
sobre todo en ruta a 120 km/h, en donde puede llegar a recorrer
más de 14 kilómetros por cada litro de nafta. El tanque
resulta un poco pequeño: 50 litros.
En este Civic el motor está acoplado a una caja manual de
cinco velocidades que fue pensada para obtener más rendimiento
que elasticidad. Las relaciones son largas y el propulsor ofrece
una verdadera respuesta recién a partir de las 4.000 rpm,
ya que en la zona baja del cuantavueltas se manifiesta un poco lento.
Esto obliga a estirar los cambios para sacarle mayor provecho. Llega
al corte de inyección a las 7.000 rpm.
Para acelerar de 0 a 100 km/h demora 10,1 segundos y su velocidad
máxima es de 203 km/h. A regímenes medios y altos
se lo percibe ruidoso, una característica que se manifestaba
en los modelos anteriores.
Como se dijo, la elasticidad es algo escasa, lo que significa que
al doblar en una esquina con la tercera marcha conectada pueden
manifestarse tironeos. En las pruebas de 60 a 120 km/h en cuarta
demoró 15,1 segundos, un valor elevado si se considera su
potencia.
El comportamiento dinámico es aceptable ya que los conjuntos
de suspensiones se muestran equilibrados. En curvas lentas se manifiesta
una lógica tendencia a subvirar (irse de trompa) pero muy
fácil de corregir con la veloz respuesta de la dirección.
En ruta ofrece buen aplomo y en ciudad refleja un aceptable confort
de marcha sobre las irregularidades de nuestras accidentadas calles.
El despeje del piso fue mejorado respecto de su antecesor.
Seguridad, precio y buena garantía
En cuanto a la protección de sus ocupantes el nuevo Civic
ofrece lo justo: frenos con ABS y buen poder de detención,
luces con aceptable poder, visibilidad justa y doble airbag como
principal dotación. Considerando que se trata de un modelo
de última generación debería contar con un
control de estabilidad (disponible en el VW Bora), luces de xenón
(lo ofrece el Fiat Stilo como opcional) y algunos airbags más.
El precio del nuevo Civic es de 20.800 dólares para la versión
más accesible (LX con caja manual) y de u$s 26.500 para la
más cara (EXS automática).
El modelo de esta impresión es el EXS manual que se ofrece
a u$s 24.900 y se alínea con el VW Vento 2.5 ($ 77.040)y
el Peugeot 307 2.0 ($ 76.300). El Corolla 1.8 cuesta $ 55.220.
Es verdad que el precio del nuevo Civic está por encima del
de sus competidores, pero eso no significa que deje de ser un modelo
conveniente. Históricamente el mediano de la compañía
nipona se posicionó algo más arriba en precio, pero
nunca defraudó por su calidad y confiabilidad, algo que avalan
sus tres años de garantía.
Este modelo significa un golpe estratégico para Honda, y
sus principales atributos están a la vista.
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