| Cosmética y carácter
El modelo más vendido de la marca se viste a la moda con un look
que pretende agregarle un toque de “robustez”. Técnicamente no sufre
alteraciones. Se ofrece con dos propulsores y agrega detalles de
equipamiento. Por: Augusto Brugo Marcó Fotos: Juan Ferrari
La fiebre de los autos con apariencia "off-road" parece
no detenerse y esta vez es el turno de la francesa Citroën:
con su flamante versión del exitoso C3, denominada XTR, busca
pertenecer a esta nueva casta de modelos.
La tendencia —iniciada por Ford con la EcoSport y continuada
por Fiat con el Adventure y Volkswagen con el CrossFox— no
sólo se vive en la Argentina, sino que en Brasil tiene mayor
repercusión y en Europa también comenzó a pegar
con modelos de varias marcas. La demanda es tan fuerte que, antes
de fin de año, un par de marcas locales incorporarán
más jugadores en este equipo de las apariencias.
La decisión de Citroën de incorporar el XTR no se debe
únicamente a una moda; según estudios realizados por
la marca, el C3 ganó mucha aceptación por parte del
público femenino y, para contrarrestar esa inclinación,
decidió lanzar este modelo que apunta más al "hombre"...
El XTR también se comercializa en Europa y, salvando algunas
diferencias técnicas, la imagen es la misma. En la Argentina
se ofrece en dos versiones: una naftera con el conocido y probado
motor 1.6 de 110 caballos y otra diésel con el moderno y
rendidor HDI 1.4 que elegimos para esta prueba. Este último
marca la diferencia con respecto al CrossFox ya que se ofrece únicamente
con motorización naftera.
A partir de sus retoques cosméticos este pequeño apunta
a ganar un lugar entre los modelos "personalizados", como
así también reafirmar el éxito del C3. Cabe
recordar que, al poco tiempo de su lanzamiento, este Citroën
se transformó en el modelo más vendido de la marca.
En lo que va del año se patentaron más de 5.000 unidades
y ya representa más del 45% mix de las ventas de la marca
en el país.
Diseño * * * 1/2
Desde el punto de vista técnico este XTR no presenta diferencias
con respecto a la versión estándar por lo que se trata
simplemente de un cambio estético.
Si lo comparamos con el modelo que se comercializa en Francia, las
diferencias estéticas son sutiles aunque este último
eleva su carrocería en 30 mm en respecto del modelo de serie.
Esa diferencia equivale a decir que el C3 Mercosur normal tiene
el mismo despeje que el C3 XTR francés. Lógicamente,
nuestros caminos así lo requieren.
A simple vista se notan los elementos que marcan las diferencias
como la parrilla, los paragolpes, las molduras laterales y los pasarruedas
en color negro. También las manijas de puertas y de baúl
adoptan la misma tonalidad.
El paragolpes modifica parte de su diseño y en el sector
inferior del spoiler se agregan dos faros antiniebla con apliques
de fondo símil aluminio. Lateralmente se destacan las llantas
de 15 pulgadas con un diseño exclusivo denominado "Coyote"
y en el techo incorpora barras portaequipajes longitudinales y una
antena de radio corta. En líneas generales, es un auto llamativo
(está disponible en tres colores) con formas curvas y un
Cx de 0,32 que no produce molestos ruidos de viento cuando se viaja
rápido en ruta. El toque masculino y la apariencia "off-road"
pueden ser discutibles.
Confort * * *
Excepto por la incorporación de tapizados de cuero
y de un pequeño espejo interior complementario, el resto
se mantiene igual.
El habitáculo produce una agradable sensación de espacio
que permite mantener a sus ocupantes en una posición erguida,
dotándoles de una buena visibilidad, incluso para los que
viajan en las plazas traseras. Esto se debe a las formas curvas
del parabrisas y el techo. Pero, esa ilusión se desvanece
cuando alguien de contextura grande debe sentarse atrás ya
que lugar para las piernas resulta muy escaso. En general, el acceso
a las plazas traseras es muy bueno, más por la altura que
por la anchura de la puerta y juega a su favor el asiento plano.
La posición de manejo (con volante regulable en altura y
profundidad) es alta y lleva un período de acostumbramiento,
el respaldo sujeta bien la espalda aunque poco en curvas y la palanca
de regulación está ubicada en un lugar incómodo:
al lado de la puerta. En este sentido, las teclas levantavidrios
delanteras también se ubican en un lugar incómodo,
detrás de la selectora y no como marca la tendencia natural,
sobre el panel de la puerta. El asiento del acompañante no
se regula en altura y la posición fija es muy elevada.
Si hablamos del baúl, la capacidad es bastante satisfactoria
si se lo compara con modelos de la competencia: puede alojar hasta
305 dm3.
Motor * * * 1/2
Como dijimos este XTR se ofrece con dos motorizaciones: una naftera
1.6 de 110 CV y otra diésel 1.4 HDI de 70 CV. Esta última,
por su moderna concepción (utiliza inyección Common
Rail) y su baja cilindrada obtiene un rendimiento sobresaliente.
Este impulsor diésel también equipa al Ford Fiesta
debido a que existe un convenio entre Ford y PSA para desarrollar
plantas motrices y compartirlas.
Su torque, de 15,6 kgm. le permite moverse con agilidad en el tránsito
urbano, donde responde muy bien en las tres primeras marchas. Pero
en la ruta muestra sus limitaciones ya que las relaciones de cuarta
y quinta son muy largas. Tampoco lo beneficia su elevada altura
sobre todo cuando sopla viento cruzado. Las prestaciones son muy
justas: apenas puede alcanzar los 157 km/gh de velocidad máxima
y de 0 a 100 km/h acelera en 16,2 segundos. Además, no lo
favorece su elasticidad: demora más de 25 segundos para ir
de 60 a 120 en quinta marcha. Es un motor ideal para manejarse en
el denso tránsito de la ciudad sin gastar demasiado combustible.
Su fuerte es el rendimiento ya que con un litro de gasoil puede
recorrer un promedio de 17.1 km. en un circuito combinado de ruta
y ciudad. Esto le permite una autonomía cercana a los 800
kilómetros.
Equipamiento * * *
Como principal extra, el XTR agrega tapizados de cuero
con el logo bordado sobre las butacas, llantas de aleación
con diseño exclusivo, mesitas rebatibles para las plazas
posteriores y barras portaequipajes longitudinales que pueden configurarse
de diferentes maneras.
Básicamente, mantiene el nivel general del Exclusive con
algunos aditamentos. Entre los elementos de serie se destacan el
aire acondicionado, la computadora de a bordo, el comando satelital
del audio, los levantavidrios y espejos eléctricos, el sistema
de dirección asistida eléctricamente. Las llantas
de aleación de 15 pulgadas, y los apoyabrazos para las butacas
delanteras, entre otros detalles
Por su parte, el instrumental es digital con indicadores luminosos
del nivel de combustible y la temperatura del motor. El velocímetro
es digital y el tacómetro analógico. A simple vista
pude parecer atractivo, pero en la práctica lleva un tiempo
acostumbrarse a su lectura.
Un aspecto negativo de esta versión es que no tiene frenos
de disco en las cuatro ruedas con sistema ABS y repartidor como
sucede en el modelo naftero y la diferencia se nota mucho.
Suspensiones * * * *
El andar en ciudad es firme y, en general, su comportamiento resulta
bastante seguro para andar y doblar rápido. Más allá
de su altura elevada en la ruta se manifiesta muy seguro para encarar
curvas veloces. Hay que considerar que el chasis fue pensado para
tolerar motores más potentes con lo cual este HDI de 70 CV
es el que menos compromete los elementos de suspensiones.
Para quienes no gustan de esfuerzos, resulta un placer girar el
volante del C3. La dirección asistida eléctricamente
se muestra liviana y precisa, a la vez que se endurece cuando aumenta
la velocidad. Es excelente para circular por la ciudad y mucho mejor
para realizar maniobras de estacionamiento. Pero, el diámetro
de giro, 11 metros, resulta un poco excesivo para un vehículo
de su tamaño.
Transmision * * *
Como se dijo, las relaciones de cuarta y quinta son un
poco largas lo que provoca el retardo en la reacción, sobre
todo cuando se necesita sobrepasar a otro vehículo en la
ruta. La selectora es corta y precisa, pero no se presta para el
paso de cambios rápidos, sobre todo de primera a segunda
en donde refleja algo de debilidad.
Seguridad * * *
Los frenos del HDI (sin ABS y con campanas atrás)
no responden de la misma manera que los del modelo naftero que ofrece
cuatro discos y ABS. El tacto del pedal de este diésel es
un poco "esponjoso" y ante solicitudes exigentes el sistema
pierde algo de eficacia. Para detenerlo de 120 km/h a 0 precisa
de poco más de 69 metros de distancia, algo que podría
mejorarse. En este rubro, varios competidores ofrecen un comportamiento
más digno.
Pero no todo es negativo en materia de seguridad ya que ofrece dos
airbags una excelente visibilidad general y un buen poder lumínico
de las ópticas.
Precio * * *
Las apariencias tienen su precio y este XTR con motor 1.4
HDI se ofrece, con precio bonificado, a $ 55.554. (de lista asciende
a $ 62.203). Bajo el mismo concepto de "aventura" el único
rival con motor diesel es la Ford EcoSport a $ 54.770, que también
comparte el mismo propulsor 1.4. La diferencia principal a favor
del Citroën se da en su mayor nivel de equipamiento y unas
prestaciones levemente superiores.
Si se lo compara con la versión estándar (HDI Exclusive)
por este XTR hay que pagar 6.650 pesos más, una diferencia
para pensar si se tiene en cuenta que las modificaciones son básicamente
estéticas.
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